
Hace unos días, los policías Yareli Mateo y Édgar Bojorges salieron de ese domicilio con un pequeño que se estaba asfixiando. Hoy regresaron al mismo lugar y lo encontraron recuperado, sonriente y junto a su familia.
Los oficiales acudieron nuevamente al domicilio de la Colonia 25 de Noviembre donde el pasado 25 de septiembre auxiliaron a Mateo, de 2 años 8 meses, después de que su madre les pidiera ayuda al darse cuenta de que el pequeño se estaba asfixiando.
Aquel día, los elementos solicitaron apoyo médico, pero ante la urgencia decidieron trasladarlo de inmediato en la patrulla a la Clínica 4 del IMSS, donde fue recibido para su atención y quedó estable.
Mateo fue dado de alta del hospital ayer.
Hoy, los policías regresaron a su casa para reencontrarse con él y con su familia. Hubo regalos, plática y un momento de convivencia, muy distinto a los minutos de angustia que habían vivido días atrás.
Al encuentro también se sumaron elementos de las divisiones K9 y K9-X, que llevaron a sus binomios y equipos para convivir con el pequeño.
Para los policías Yareli y Édgar fue un reencuentro especial: regresaron al mismo lugar donde todo comenzó, pero esta vez sin sirenas ni prisa, para ver a Mateo recuperado y compartir con él y su familia.