
Trato humillante e indigno por parte de la llamada Cuarta Transformación en hospitales del IMSS
SITUACIÓN SE AGRAVA CON EL CALOR QUE PREVALECE EN NUEVO LEÓN
Monterrey, Nuevo León.— Pacientes y familiares alzan la voz ante lo que describen como condiciones “inhumanas” dentro de diversas clínicas y hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social en el estado, donde la falta de aire acondicionado, fallas eléctricas y carencia de personal han convertido la atención médica en una experiencia que muchos califican como “infernal”.
Testimonios recabados señalan que, en medio de las altas temperaturas que azotan a Nuevo León, pacientes han tenido que soportar horas —e incluso días— sin ventilación adecuada, en áreas críticas como urgencias, hospitalización y quirófanos.
Una paciente, recién dada de alta tras una cirugía de urgencia, relató que permaneció más de 24 horas sentada en el área de urgencias antes de ser trasladada a piso. Sin embargo, la falta de clima obligó a suspender múltiples procedimientos quirúrgicos. “El calor era infernal, insoportable. Es inhumano tener así a pacientes y trabajadores”, denunció, señalando directamente a la Clínica 32 como uno de los casos más críticos.
Situaciones similares se repiten en otras unidades médicas. En la Clínica 25 de especialidades, derechohabientes aseguran que no solo falta aire acondicionado, sino también médicos anestesistas, lo que ha generado largas esperas desde tempranas horas de la mañana. “La gente llega desde las 9:00 y sigue esperando sin atención”, indicaron.
Familiares de pacientes hospitalizados describen escenarios aún más alarmantes. Una madre denunció que su hija lleva nueve días internada, varios de ellos sin suministro eléctrico. “El calor es insoportable y no hacen caso a las quejas”, afirmó.
Las denuncias también apuntan a un patrón generalizado. Usuarios mencionan condiciones similares en clínicas como la 4, 6, 17, 32 y 67, donde incluso se ha vuelto común que familiares lleven abanicos propios para mitigar el calor ante la falta de soluciones institucionales.
Uno de los testimonios más graves relata el caso de un paciente con shock séptico que, según sus familiares, no recibió atención especializada oportuna en la Clínica 4. Ante el riesgo de muerte, decidieron trasladarlo a un hospital privado. “Ahí no le hacían estudios ni lo valoraban especialistas. Tuvimos que comprar insumos básicos y perseguir al personal para que lo atendieran”, denunciaron.
A esto se suma el señalamiento de trato indigno por parte de algunos trabajadores, así como la falta de insumos básicos y condiciones adecuadas para la atención. No obstante, también hay quienes apuntan a que el problema radica en niveles administrativos superiores, donde —afirman— no se destinan los recursos suficientes para operar correctamente.
“Es un desorden total. No es solo el personal, sino la falta de materiales y mantenimiento”, expresó otro usuario, quien además cuestionó el destino de las cuotas que los trabajadores aportan al sistema de salud.
Mientras tanto, el contraste es evidente: según múltiples denuncias, áreas administrativas y de dirección sí cuentan con sistemas de climatización funcionales, lo que ha generado mayor indignación entre pacientes y familiares.
Hasta el momento, el Instituto Mexicano del Seguro Social no ha emitido una postura oficial sobre estas denuncias. Sin embargo, la presión social crece en medio de una ola de calor que agrava las condiciones dentro de los hospitales.
La exigencia es clara: soluciones inmediatas, auditorías transparentes y condiciones dignas tanto para pacientes como para el personal médico. Porque, en palabras de los afectados, acudir a un hospital no debería sentirse como entrar al infierno.