
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León informó que Juan “N”, de 70 años de edad, propietario de “Abarrotes Tejada”, fue puesto en libertad este jueves a las 4:00 de la tarde, luego de que venciera el término constitucional para resolver su situación jurídica.
Los hechos se registraron la tarde del 9 de junio de 2026 en la colonia CROC (Infonavit), al norte de Monterrey, cuando dos hombres armados intentaron asaltar la tienda de abarrotes propiedad de Don Juan.
De acuerdo con las primeras versiones, los presuntos asaltantes llegaron a bordo de una motocicleta y amenazaron con un arma de fuego. En el forcejeo y el intercambio de disparos, el hijo del comerciante, José Tejada (24 años), recibió un impacto de bala que le provocó la muerte ocasionado por uno de los delincuentes que seguramente ya están en el requinto infierno.
Don Juan, en defensa propia, respondió con un revólver de su propiedad, logrando abatir a uno de los agresores en el lugar y herir de gravedad al segundo, quien falleció horas después en un hospital.
El segundo fallecido fue identificado como Daniel “N”, de 38 años.Juan “N” fue detenido en el lugar por elementos de Fuerza Civil mientras se realizaban las primeras diligencias.
La Fiscalía abrió una carpeta de investigación por el triple homicidio y analizó si la actuación del comerciante encuadraba en la legítima defensa.Durante la mañana y tarde de este 11 de junio, vecinos, familiares y comerciantes de la colonia CROC realizaron manifestaciones y bloqueos en vialidades importantes del norte de la ciudad (como Camino Real y Alfonso Santos Palomo, y avenida Aztlán) para exigir su liberación inmediata, argumentando que actuó para proteger su vida, la de su familia y su patrimonio.
Los manifestantes pedían que Don Juan pudiera despedirse de su hijo.Al vencimiento del plazo legal, el Agente del Ministerio Público Investigador especializado en Homicidios determinó dejar en libertad a Juan “N”.
Mientras tanto diferentes sectores de la sociedad se la pasan romantizando al par de liendros que fueron exterminados y que afortunadamente ya nunca más verán un amanecer y la sociedad no tendrá que soportarlos