
GENERAL ESCOBEDO, NL. – En un reflejo de la crisis de inseguridad que azota a la entidad, un ataque armado cobró la vida de un adulto y de su hijo, un bebé de tan solo un año de edad, durante la tarde de este domingo en el municipio de General Escobedo. Los hechos ponen de manifiesto, una vez más, la incapacidad de las fuerzas de seguridad para inhibir los delitos de alto impacto que hoy no respetan edades ni perdonan a la infancia.
Los hechos
El ataque se registró en un domicilio ubicado sobre la calle Eduardo Livas Villarreal, en la colonia Ricardo Flores Magón. De acuerdo con los primeros reportes, un grupo de presuntos sicarios arribó al lugar y abrió fuego de manera directa en contra de las víctimas.
Una llamada desesperada al número de emergencias 9-1-1 alertó a las autoridades. Una mujer civil, familiar de las víctimas, reportó entre lágrimas que su esposo y su hermano habían sido blanco de las balas, advirtiendo además que su pequeño hijo de un año se encontraba gravemente herido.
El saldo de la tragedia:
Adulto fallecido: Perdió la vida en el lugar del ataque a causa de los múltiples impactos de proyectil de arma de fuego.
Menor fallecido: Un bebé de 1 año de edad, quien lamentablemente perdió los signos vitales mientras era trasladado de urgencia hacia un hospital de la localidad.
Ola de indignación
La saña del atentado ha provocado una profunda indignación entre los vecinos de la zona y la comunidad neolonesa. Ciudadanos señalan que en el «nuevo» Nuevo León la delincuencia ha rebasado cualquier límite moral, operando con total impunidad a plena luz del día.