
América Latina despertó hoy con una esperanzadora noticia, en particular para los países donde gobiernan populistas: la caída del dictador venezolano Nicolás Maduro, quien fue capturado junto con su esposa, y llevados ambos a Nueva York, donde el tirano se enfrentará a la justicia por ser líder del Cártel de los Soles.
Tras la caída de Maduro, otros presidentes populistas ya pusieron sus barbas a remojar, en particular Gustavo Petro, de Colombia, que sería el siguiente objetivo de Estados Unidos.
De unos meses a la fecha Estados Unidos comenzó el bombardeo a narcolanchas tanto en el Caribe como en el Pacífico, las cuales, según la Casa Blanca, salían de Venezuela y Colombia. Trump afirma que los presidentes de esos países son cómplices de los narcotraficantes.
El mundo, pero sobre todo los exiliados venezolanos, celebran la caída del dictador Maduro.